Mi pensamiento persistente en esta película fue “Óscar para Javier Bardem”. La verdad es que el tipo ese me ha gustado desde que vi Boca a Boca por allá en 1995.
Alejandro Amenábar consigue envolver a las audiencias con sus películas: Tesis (1996), Abre los Ojos (1997), y Los Otros (2001, ésta la pude ver después de que me contaron la historia completititita para que yo pudiera sufrir menos al verla), sin embargo, Mar Adentro tiene una cualidad sentimental impecable. Me refiero a la fuerza obtenida por la combinación de las imágenes, las actuaciones y el desarrollo de la historia, que se unen en combinaciones sutiles pero perfectas para que generes una conexión emocional constante con ello que ves en la pantalla.

Basada en hechos reales, en la vida de Ramón Sanpedro, español, quien pasó 28 años al cuidado de sus parientes después de quedar tetrapléjico en un accidente en el mar y quien pierde la lucha legal en la que solicita asistencia para morir ya que vivir así “no es vida”.
La verdad es que es una historia durísima. Sanpedro mismo cree que es desafortunado no haber morido ahogado ahí mismo el día del accidente. Y tiene muy claro cual es su deseo y su deseo es dejar de vivir. Claro que dada su condición, fuera de tragarse su propia lengua a mordidas, o lo ayudan o no puede, literal, cometer suicidio. Así que la película hace que te enfrentes con preguntas como ¿cuál es la capacidad que tienes de decidir sobre tu propia vida? ¿de verdad amarlo es dejarlo morir como él desea? ¿vale la pena vivir una vida así? ¿porqué no se le castiga al suicida que falla y si se prohibe la eutanasia? … hay una lista de largos etecéteras, pero nacen y se responden en la mente de cada uno.

Confieso que creí que iba a llorar, pero no. Así que o me volví una insensible (porque sí lloré al final de Titanic, ja ja ja) o Almenábar logra reducir el estrés de la tragedia a través del uso de niveles de franqueza y enunciados de obviedad (Sanpedro en sus diálogos se burla mucho de sí mismo y su condición, claramente para sobrellevarla) y son momentos muy chistosos, así que después de tanto reírme, me dio gusto por él que consiguió irse y ya no lloré.
——-
Vi la película con una banda como de 10 bloggeros y colados y quiero decirles que me la pasé muy bien y que espero que se repita, en especial la tan amena plática.



Me dicen