Siempre es algo lo que se me olvida. Creo que estas últimas dos semanas he olvidado cosas al ritmo de una por día. Y pasan de ser cosas complicaditas de molestas, como dejar las llaves de mi casa adentro de mi casa, conmigo afuera, por supuesto. Hasta dejar el “palito” que te dan en la cafetería para revolverle el endulzante (aunque ya no es canderel) a mi café.
Así es que he olvidado las calcetas para los tenis para ir al gym (fui con calcetines ¿y qué?), olvidé apagar las luces del coche (así que Gabriel hoy amaneció con batería nueva porque ya pasó demasiadas veces), olvidé mi yogurt en mi casa, aunque no olvidé sacarlo del refri, olvidé sacar mi ropa limpia de la lavadora para meterla a la secadora. Luego ya lo hice.
Y la otra que hago seguido y esa si me hace enojar muchísimo no sé porqué es abrir un tab en el explorador (recién convertida a firefox por cierto) y que se me olvide qué maldita página iba a abrir tan sólo en lo que me tardé en abrir el tab nuevo. Por cierto, eso se parece mucho a cuando descuelgo el teléfono para marcarle a alguien y me quedo con el teléfono en la mano pensando a quién demonio le iba a marcar.
De la mayoría de estas cosas me acuerdo luego, si me acuerdo lo suficientemente rápido a lo mejor hasta me regreso, a menos que me de mucha flojera. Por ejemplo, el martes de camino a la oficina pasé al super a comprar thé de jamaica para la oficina, antes de salir de la casa subí al coche mi súper taza térmica para traérmela, me bajé del coche con thé sin taza. Hoy es jueves y la taza sigue en el coche, es más sólo me acordé porque ando enlistando mis babosadas.
Creo que lo que pasa es que soy distraida. Creo que soy distraida porque en algún momento decidí que mi vida interior es mucho más entretenida que poner atención a lo que hay afuera. Pero es esta abstracción la que me hace cuando traigo una lata en la mano, ponerla en el techo del coche en lo que abri la puerta, subirme, arrancar y dejarla arriba (no mucho tiempo porque mueves el coche y se cae, lo que te permite tener la sensación de “oh fck ¡¡¡otra vez!!!!”.
Y así es como va pasando la vida… ya les iré contando qué otra tetez se me ocurre hacer,
En fin
a.
6 Responses to “Siempre es algo…”

ZAZ, cuidado con la memoria =P
Saludos!!
Eso es crackearse tuself up.
Ese alemán te trae loca !!!
Aguas
Es cuando está muy cansado de repente te das cuenta que ya leiste la misma oración dos veces y además te das cuenta que ya leiste la misma oración dos veces y además te das cuenta que ya leiste la misma oración dos veces y además o más.
Siii, suele pasarme también que cuando hago una pausa en medio de la conversación, y quiero retomar la plática, ya no recuerdo de qué estaba hablando….
Qué miedo!!!
Yo una vez que fui al mandado por encargo de mi mamá puse la caja de leche en el techo del auto… y nadie me dijo nada.. pero bien que se rieron cuando di la vuelta y dejé caer la docena de litros en plena Avenida Miramontes… tambien fue de risa para los expectadores verme recoger los litros sobrevivientes… pero q va uno a hacerle.. creo que a los inteligentes que dios no nos hizo feos, nos hizo olvidadizos (o los dos!!!).