Ahhh qué muchachos estos que siguen diciendo.
Y si te gusta, pasa la voz, plis.
Ahhh qué muchachos estos que siguen diciendo.
Y si te gusta, pasa la voz, plis.
Corría el año de 1993… cuando empecé la prepa. Tuve la fortuna de ser parte de la primera generación de alumnos del campus ciudad de México del Tec de Monterrey. Fuimos algo así como 700 adolescentes confundidos y sudorosos (así son todos, ¿no?), quienes conformaron aquella primera generación. Tres años después, nos graduamos como 300… je… pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión.
Mis amigos “de toda la vida” los hice en la prepa. Éramos un grupo muy cerrado, pero siempre nos llevamos muy bien, incluso ahora que la vida nos ha llevado por diferentes caminos y no coincidimos con la frecuencia de hace 10 años. Un grupito de 8 personas, 6 hombres y 2 mujeres que pasamos mil y un historias juntos… cumpleaños, viajes, exámenes, intercambios, borracheras, dramas de todo tipo, trabajos… ahora bodas y nacimientos. Es la vida ¿qué se le va a hacer?
Pero una de las cosas que hicimos muchísimo fue juntarnos a hablar, argumentar y discutir. Y uno de los temas que fueron discutidos una y otra vez fue la búsqueda de aquel elemento esencial que escondía la clave de porqué era que nos llevábamos [tan bien].
En la prepa, como todos éramos nuevos, los grupitos de amigos se fueron formando desde cero. El día de hoy, la división social de los grupos es muy clara, tienen hasta su propia geografía dentro del campus. Pero en esa época la gente se fue juntando por diversos motivos y me di cuenta que muchos grupos tenían la peculiaridad de ser personas muy parecidas entre sí. El modo de hablar, el modo de vestir, los peinados, los coches, las mochilas (je je je, pues era la prepa, pues) y que mi grupo de amigos para nada. Todos éramos muy diferentes, especialmente en los exteriores. Muy contrastante al grupito de las “aeromozas”, por ejemplo, caracterizadas por una moda de pañuelitos de seda hechos monos nuditos en el cuello (ejem, pausa para hacer wak), o los metaleros, de negro, greñudos, playeras de conciertos… I am sure you get the picture.
Hoy baboseando por la red, me encontré un sitio que hace un ejercicio de fotografía muy original y que tiene que ver exactamente con esto de la expresión social a través de tu modo de vestir. Se llama Exactitudes, contracción de las palabras exact y attitude. Básicamente la idea es agrupar varias personas por su vestimenta. Ari Versluis y Ellie Uyttenbroek (fotógrafo y estilista) comparten un interés común en la identidad (social) de las personas expresada por su vestimenta:
Según diccionarios.com, la palabra identidad se define como:
identidad (b. l. -itate)
1 f. Calidad de idéntico.
2 Carácter propio y diferenciado de un individuo o conjunto de ellos.
La identidad es un concepto muy interesante porque es una cualidad individual además de una cualidad grupal. Por un lado, manifiestas tu identidad a través de aquello que te hace diferente y único. Por el otro lado, también la manifiestas a través de aquello que hace que seas único y diferente, al igual de los demás participantes de un grupo.
Estas manifestaciones pueden ser tan exteriores como el modo de vestir, que es lo que tratan de evidenciar los amigos de exactitudes, o bien, pueden ser tan interiores como el modo de pensar, gustos y “disgustos”, o afición a cierto tipo de música.
En un tema moderadamente relacionado, hoy andaba leyendo el blog de Salvador Leal, con quien tuve la oportunidad de compartir un rato muy ameno y de quien puedo decir que tiene el “Don de la Chispa”. Él escribe en un post sobre la expresión de la identidad a través de tu dirección de correo electrónico. Algo de tu esencia debe de reflejarse en el nombre que decidiste utilizar porque idealmente tenías la oportunidad de elegir el que se te pegara la gana (concedido, muchas veces los más comunes ya estaban agarrados, pero bueno igual dice algo de tí). Salvador escribe:
Así pues, ese estudio tendría que comprobar varias de las hipótesis que tengo en mente. Por ejemplo, en el caso de las grises y sombrías personalidades de los alumnos del ITAM, los correos electrónicos se dividían en dos: los ridículos y los aburridos. O escogían pollofeliz@ o ponian jaimevw@. En el peor de los casos, esto es, cuando el nombre que habían escogido para el correo electrónico ya había sido ocupado, ponían lo impensable: jaime_243@
En lo personal, creo que el uso de números y guiones bajos (_) es una puñalada a la creatividad humana. Si el nombre que escogiste ya fue utilizado, lo mejor que puedes hacer es buscarte otro nombre!! Pero si decides hacerle caso a las ’sugerencias’ que te suele hacer el servicio de correo gratuito, creo que, por lo menos creativamente, estás en el hoyo.Resulta curioso, pero si existe alguna distinción entre mis amigos y/o conocidos con los que me ha tocado compartir esta vida, está en sus direcciones de correo electrónico. Si recibo un mail para ir a una reunión con mis amigos del ITAM, sus correos electrónicos (aparte de que provienen del servidor de un banco, una institución gubernamental o una empresa multinacional [en ese orden]) son A-BU-RRI-DI-SI-MOS, incluso los de servicio de correo gratuito. Por ejemplo, si la persona se llama Adrian González García, su correo es agg@; si es Marissa Boss, su correo es marissa.boss@ y si se llama Roberto Antunez, su correo es rantunez@. Nivel de creatividad: cero.
Por otro lado, si vemos al resto de mis cuates, encontramos cosas como micuentadehotmeil@, pormiespirituhablaralaraza@, cazacanguros@, looziefer@, hazmemas@ ó pucheros@ que por lo menos son mucho más creativos (y divertidos) que un jmanuel99@.
Por supuesto que en los comments consigue que varios revisen sus agendas de correos electrónicos para exhibir a los originales y bizarros. Je je je, yo no fui la excepción. Claro que mis contactos, la mayoría, si tienen el elemento poco original de usar nombres (con o sin apellidos) o iniciales. Pero hay algunos más o menos simpaticones:
Ronpapas@ arquitectoverde@ caramelote@ chapeado@ corazoncito###@ drydog@
azucar###@ gritox@ huero@ huesitos@ oso_gol@ ominus_rex@ elcatrin@ pelusa@
somethingwicked@ thormx@ wakakuno@
y mis dos favoritos personales:
suchabigasshole@ y
tengounabananaenlaoreja@
Hago la misma invitación que Salvador a que chequen sus listas a ver que hay bueno por ahi. Ahora bien, mientras escribía este post, pensaba que en esta era de la tecnología hay miles de cosas más donde escoges reflejar tu personalidad. Tu inclinación PC/Mac, por ejemplo. Y sin irnos muy lejos, cómo llamas a tu blog, es casi tan intenso como tu correo electrónico. Tal vez hasta más porque es un nombre que te identifica en la red frente a un montón de conocidos y muchos más desconocidos.
Me decía Pollo, hace no mucho que “alicedice” es casi casi una identidad separada de “alice”. Puede que tenga razón, después de todo, el dominio es mío y en gmail escogí alicedice de nick. Pero claro, como todo en el mundo bloggero que tanto me llama la atención, esto de los nombres de los blogs tendrá que ser analizado y (d)escrito en otra ocasión.
En fin.
a.
Así que supongo que
Dicen que se contagian…
a.
Muy muy cerca de mi casa me queda un Starbucks. Así que muchas veces de camino a la oficina o donde sea hago una pequeña escala por un café (latte, por favor).
La rutina es casi siempre la misma. Agarro el coche en la casa, me bajo rápido, pido el café para llevar, me subo al coche me voy.
Claro que el Starbucks en cuestión está localizado bastante pinche porque está en una esquina de una gasolinera, compartiendo terreno con ellos. Aunque si lo ignoras, la verdad es que el problema es por ejemplo, con la estacionada. Hay algunos lugares y en general se estacionan de a dos por lugar, así que pusieron un servicio de valet para los coches. El valet es la misma persona siempre, menos los domingos que nadie te estaciona el coche.
El caso es que después de verme diario ir por mi café, pues el tipo está en la puerta, te empiezas a saludar, ¿no? Pero como es rarísimo que me quede a tomar en café, pues nunca le dejo mi coche. Los días que si me quedo lo más seguro es que busque donde estacionarme yo.
En fin, ahora si la anécdota. Resulta que un sábado llego al café, me meto, lo pido, me siento a leer el periódico. Cuando acabé de leer el periódico me puse a leer una revista que traía. Cuando me aburrió la revista dije bueno ahora si me voy a mi casa y salgo del lugar. El tipo muy amable me dice, “hola señorita, ¿le traigo su coche?” y yo así despistada le digo, “si, gracias” y me quedo ahi paradita esperando a que me traigan el coche…
… hasta que me doy cuenta que ese día justamente había decidido irme caminando.
Triste, pero cierto.
a.
que tu pijama es un superlativo de increíble.
Creo que fue el mismísimo Elote de eloteknia quien me dijo que Firefox era muy bueno. Sin embargo, no le hice caso sino hasta que el proverbial mejor amigo (padrino y patrocinador de este bloguito) me lo dijo que agarré fui al sitio y lo bajé.
¿Qué les puedo decir? Me enamoré del browser este. Me encantan los tabs, me encanta cómo puedo poner los bookmarks, personalicé mis botones para navegar. Me gusta la barrita de búsquedas, que seleccionas y arrastras un texto y que busca en google o en lo que selecciones. En fin.
Entonces, leyendo lo que comenta Eduardo sobre que Firefox va ganando terreno, con base en las estadísticas de su sitio. Pues pensé poner el mío. Coincido que de ningún modo somos representativos de la red, pero es igualmente interesante.
Las mías del día de hoy (top 5):
Lo cual es sorprendentemente cercano a como reporta Eduardo:
* Internet Explorer: 67.3%
* Firefox: 23.1%
* Safari: 2.9%
* Opera: 1.7%
* Netscape: 1.4%
La sorpresa radica en que definitivamente no creo que tengamos el mismo perfil de lectores, sin embargo, como dice él, los geeks y early adopters van ganando terreno.
Me interesaría saber cómo es la distribución en sus blogs, si la conocen.
a.
Me encontré en un sitio británico llamado Female First una noticia en la que supuestamente la nueva de Arnold, el gobernator, es haber dicho en el programa de radio de Howard Stern que el remedio al PMS de las mujeres es eliminar la luna, que así se elimina nuestro bitching and whining. ¿Cuál sería la traducción? ¿Dejar de estar de jodonas y berrinchudas, maybe?
He said: “If we get rid of the moon, women, whose menstrual cycles are governed by the moon, will not get PMS. They will stop bitching and whining.”
El caso es que lo leí y se me hizo cotorro. Dije, no manches, ni bien sale de decir que se cierren las fronteras con México cosa que nos puso los pelos de punta, aunque luego se desdijo. Ni bien sale de este relajo y ahora anda ofendiendo a las viejas sensibles y pmseras. Así que me dispuse a buscar más información al respecto de su supuesto comentario y ¿qué creen? no encuentro nada, nadita.
Claro, nada, nadita que no sea idéntico a la fuente original. Encontré esto, esto, y esto. Chistoso que sólo una dice de dónde sacó la información.
Hmmmm, misterioso… Por cierto, dos artículos son del Reino Unido y uno de la India, no hay ninguno ni siquiera de California, lo que me hace pensar que o los de UK tienen algo contra el ex-austriaco o que sus lectores (ejem ejem, ya sé ya sé me da pena la calidad de periodismo de las fuentes que linkeo) y competencia ni siquiera harán fact check. Supongo que para eso está el cochinito que paga las demandas.
En fin
a.
Imagínate que despiertas de un transplante de algún órgano principal y que encuentras que el donante junto con el corazón, hígado o pulmón, también te pasó parte de su personalidad.
Claro, no toda la personalidad, pero cositas que serían reconocibles, por ejemplo, para la familia del donante.
He estado leyendo un poco sobre eso. Aún y cuando no hay significancia estadística, ya que son estudios de 10-12 casos cuando han habido alrededor de medio millón de transplantes al día de hoy, la verdad es que para mí no deja de ser algo interesante.
A este fenómeno le llaman “memoria celular” y básicamente la idea es que una posible explicación es que la memoria de una persona no se almacena exclusivamente en el cerebro, sino que está en todo el cuerpo, en una especie de estado dinámico. Al recibir un órgano de alguien más, y gracias a un factor de inmunodepresores (que se requieren para que el cuerpo no rechace el órgano) la persona es capaz de asimilar ciertos recuerdos o razgos de personalidad del donante.
Claramente, los casos que han sido estudiados pueden ser casualidad, digo, cosas extrañas pasan todos los días. Pero son sorprendentes de cualquier modo. La mayoría de los ejemplos tienen que ver con cambio de preferencias en alimentación (de pronto vegetarianos, o de pronto aman KFC), modo de vestir (básicamente colores) o en música (reconocer o tarareas música que nunca habían escuchado antes). Aunque hay algunos ejemplos que dan más como para película de Hallmark Channel, como la de un niño que muere en un accidente y su corazón lo recibe una niña. El niño, predijo su muerte temprana en un poema canción que decía “Mi Corazón es para Danny”. La niña que recibió el transplante se llama, por supuesto Danielle.
De todo este asunto yo pensaba, caray, pues ya suficientemente difícil ha de ser vivir con la conciencia de que traes puestas refacciones, aunque me dicen que más bien no lo olvidas por la cantidad enorme de medicamentos que te hacen tomar para aguantar el transplante. Pero yo más bien pensaba en cuando ya estás recuperado, si nunca se te va la conciencia de que traes una “parte” se otro ser humano, no tu, todo el tiempo. Eso se me hace psicológicamente pesado.
Como sea, les dejo un par de lecturitas interesantes sobr el tema, aquí y aquí. Leí también que el Discovery Health preparó un programa sobre el asunto, pero ni idea cuando lo pasen en México.
En fin.
a.
Update: En aras de la realidad científica, les comento que las fuentes que recomiendo no son fuentes totalmente confiables (científicamente válidas, digamos). Y la respuesta médica que causa este fenómeno aun no es conocida. De cualquier modo lo puse como lo que es, una curiosidad.
Me enteré por Abladías que Businessweek hizo un artículo sobre blogs.
En lo general está interesante. Habla de como los negocios no pueden ignorar el poder de las opiniones de los bloggeros cuya influencia abarca todo tipo de negocios (siiii, ¡ncluyendo el tuyo!). Claro que con 9 millones de blogs y 40mil nuevos apareciendo cada día pues si son una cifra difícil de ignorar por mucho tiempo más. Adicionalmente, grandes empresas han apoyado y promovido el negocio del blog, Google, Yahoo!, Microsoft, Flickr, por mencionar algunas. Y además hace algunas recomendaciones, como advertir el uso de los blogs “falsos”, cualquiera puede detectar la honestidad en un blog, y muchas veces es la diferencia entre que lo sigas leyendo o huyas y además opines negativamente sobre él.
Pero, en realidad, con todo lo que me interesan tanto los blogs como los negocios (y todas las posibles combinaciones de ambos), pero lo que me dejó reflexionando y provocó este post es este párrafo:
And yes, there’s plenty out there not to like. Self-obsession, politics of hate, and the same hunger for fame that has people lining up to trade punches on The Jerry Springer Show.
Traducido por Fernando Polo de este modo:
Y si, hay cosas que no son plato de gusto: ombliguismo, políticas de odio, sed de fama (…)
¿Qué? A ver, creo que la autoimportancia es un hecho dado para un bloggero. Si tan sólo porque en tu weblog eres el rey (o reinita) de tu dominio (je je je). Cada blog es importante para su dueño, se los aseguro, si no ¿porqué habríamos de estar actualizándolo diario? Algunos días más de una vez al día.
Ahora bien, si usamos este medio para asegurar que soy más importante que el que está al lado no es relevante, como dicen varios de mis amigos bloggeros, no te gusta lo que ves aqui, no lo leas, o bien, has tu propio blog. Como dice el artículo, los costos de publicación se andan reduciendo a cero (lo cual hace que la calidad per blog en términos literarios se diluya, pero ahi es donde entra en efecto el poder de la elección). Guttenberg se moriría.
Ahora bien, políticas de odio. No en este blog, no en los blogs que leo. Opiniones favorables y negativas de mis gustos y disgustos, si. Claro que si. Peeeeero ¿odio? Nah. Como dice mi mejor amigo, que en tu vida no haya más odio que el que te tengan.
Finalmente, deseo de fama. Hmmmmm. Pues parte y parte. Hay una parte exhibicionista en escribir y una vouyerista en leer. Pero claro, hacerte famoso por tu blog es un trecho largo y difícil de recorrer. Creo que el camino a la “fama” es mucho más rápida vía un programa de televisión, que vía un blog. Aún y cuando algunos tienen (o tenemos) visitantes asiduos, incluso fans, no creo que nos pase que un día nos detengan por la calle para decirnos que si escribimos tal o cual cosa, que si damos un autógrafo o que nos persigan paparazzis.
Los blogs son un fenómeno digno de estudio. Pues si, para aquellos quienes creemos que es interesante. A mi me interesa como temas relacionados, la antropología social de los blogs, tanto online como offline; las ventajas terapéuticas de desahogar tu vida a desconocidos y como dije arriba, los negocios y los blogs.
Por lo pronto aquí le paro en esta discusión, seguiré comentando cada que lea algo que me encienda la chispa de ello.
En fin
a.
Abraza a alguien durante 15 segundos.
Te cambia el día.
Me dicen