*Riiiiiiiiiiiiiiiiiing*
- ¿diga?
- Señorita, usted fue seleccionada para probar por tiempo limitado el paraíso
- ¿cómo dice?
- Siiiiiiiiiiiii. El paraíso. El mismísimo paraíso. Claro que usted aun no está lista para ser un residente permanente. Pero la hemos seleccionado para que lo conozca. Por tiempo limitado.
- ¿eh? ¿pero qué hice o qué?
- ¿Le estamos ofreciendo el paraíso y usted anda haciendo preguntas?
- ¿eh? pues, pues si
- Nooooo. Mejor ¡haga sus maletas!
—-
Hola. ¿Es esto el paraíso?
- Si. Pásele, la estábamos esperando.
Ah, oiga, y ¿cómo funciona?
- Pues, es muy parecido a su vida normal. Sólo que mejor. Disfrute mucho.
—
Pues se ve muy bien, a ver cuánto dura.
—
Híjole, esto es de verdad bueno, ¿porqué me lo habré ganado yo?
—
Ya, esto no puede ser cierto. Seguro que algo malo me espera a la vuelta de la esquina.
—
Pues sigo sin ver nada malo. Esto es verdaderamente sospechoso.
—
Je je je, cómo me divierto.
—
*Riiiiiiiiiiiiiiiiiing*
- ¿diga?
- Señorita, su periodo de prueba ha terminado ahora es tiempo de ganárselo
- ¿cómo dice?
- Siiiiiiiiiiiii. El paraíso. Permanente. Sabíamos que si usted no lo conocía antes iba a desconfiar demasiado cuando estuviera lista. Queremos que sea un residente permamente pero tiene que pasar unas pruebas
- ¿eh? ¿pero cuáles pruebas o qué?
- Ah, pues esa es la clave. La vida es muy sabia y te dará las pistas que sean necesarias. Aún tienes cosas que hacer, pero créeme que por difíciles que parezcan la vida nunca te pondrá pruebas que no puedas superar. Pero tienes que hacerlo.
- Pues suena muy difícil, pero venga va.
- ¡Excelente respuesta! La estaremos esperando.
a.
——
p.s. haciendo experimentos para entrarle al concurso de cuento.
p.s.2 dedicado a la liga de mujeres inteligentes


Me dicen