Hace unos días marcaba del teléfono de mi casa a un celular. Después de un poco de conversación donde la verdad es que si se iba a prolongar un poco más, me ofrecen la opción de marcar de mi casa a su casa.
Así que chau, chau, cuelgo y me quedo con el teléfono en la mano pensando, demonios, no me sé tu teléfono. Me tuve que levantar de mi camita ir a pescar el celular y encontrar la entrada. Esto me tomó un par de minutos, vs. cuando llamo desde mi celular que toma dos segundos.
Así que esto de que la evolución de la mente humana permitiera que tengamos la capacidad de almacenar números de 8 dígitos asociados a personas pues ya no sirve de nada ¿no? porque con eso del uso del celular, por lo menos en mi caso, la mayoría de las personas son a lo mucho, un número de dos dígitos (la posición en la agenda electrónica).
Lo que me llevó a pensar lo inútil que soy sin celular. Me da pánico perderlo proque perdería muchos contactos que nunca les llamo, pero que si algún día los necesitara no tendría modo de contactarlos más que pescando su número de la entrada del celular. ¿Porqué si me doy cuenta de esto no hago un backup a mano o lo que sea de mi agenda telefónica? Por dos razones: 1. soy muy webona para hacerlo y 2. seguro que esa la pierdo mucho más rápido.
Por eso estoy en contra de los celulares que son agenda, palm, cocina electrónica y playstation a la vez. Lo pierdes y pierdes tu vida. Muy similar a perder tu cartera y sufrir por las identificaciones más que cualquier otra cosa.
El teléfono anterior a este que tenía fue atropellado por un auto, en el mismo accidente me chuté mi laptop. No sé si he hablado de ello antes en este espacio, pero sip, en un grandísimo ataque de pendejez dejé mi mochila en el suelo y le paso un coche encima. Déjenme hacer un pequeño comercial para las DELL y es que en ese accidente, si bien me xingué el monitor, absolutamente toda la información se recuperó y conectada a un monitor funcionó mucho tiempo. Digamos que sólo perdí la movilidad (que para una laptop lo es todo, pero bueno).
El teléfono si no sufrió un final tan feliz. Durante un rato aun le entraban llamadas, pero perdí el identificador de llamadas porque la pantalla se puso negra. En eso de la pantalla perdí también el acceso al directorio, así que cambié de teléfono, al que aun tengo ahora por cierto que ya se ve de una era anterior a la que vivimos (sniff sniff ta viejito, no es a colores, no saca fotos, plink) y no pude avisarles a muchas personas que había cambiado el número. Peor aún, me dicen que si marcas aun contesta mi grabadora, claro que soy una maldita porque hace 3 años que no contesto un mensaje que me dejan ahi.
En fin, ese es el rant sobre los celulares del día de hoy.
a.
actualización Curiosamente, me sé algunos teléfonos que eran cotidianos de mi primaria, mi casa, claro, la de mis primos, algunos amigos, ninguno de esos números es vigente el día de hoy y ahi anda ocupando RAM.
Me sé el de mi casa, mi celular–pero eso es nuevo–, y unos 3-4 celulares. Todos los demás si son el número de posición de dos dígitos.
Completamente de acuerdo contigo, aunque por mi parte tengo mi agenda en mi pc tambien, usando el sistema de sincronizacion de mi celular y un cable USB.
Pues si, realmente grave el caso de nosotros, antes de tener celular me sabía de memoria todos los números, pero todos, ahora solo me sé el mío, el de casa, el del departamento, el de mi mejor amigo y unos que siempre marco desde el teléfono (no llamo del cel porque siempre me tardo), quizás en total me sabré unos 10 a lo máximo.
Quienes me conocen dicen que yo no tengo un móvil sino el zapato de Mortadelo y que a este paso acabaré peor que los del anuncio del Malibú -amigos les escribo desde España-.
No sé, yo lo quiero mucho y no estoy dispuesto a deshacerme de él.
Sé que cuando tenga uno nuevo entre mis manos de noséquégeneración lloraré y lo cuidaré como un hijo, pero mientras, déjenme disfrutar de mi Nokia, de viejo y querido Nokia gris “con quien tanto quería”.
Me estoy emocionando.
Yo estoy en pro de las agendas electrónicas y celulares.
A estas alturas de la humanidad, creo que hay muchas otras cosas en las que puedes usar tu ‘disco duro’ que números telefónicos.
Sigue Gozando!
Sonaré a anciano recalcitrante, aunque todavía no soy tan viejo, de hecho soy bastante joven, pero me niego a usar un celular, sí, vivo en un mundo moderno, uso la computadora, he tenido una palm, me gustan los autos con muchos botoncitos mágicos, he leído libros online, pero ¿un teléfono celular? Nunca, no he tenido nunca uno, y espero segur así durante los próximos años. Eso de que la gente me encuentre a cualquier hora y justo donde no quiero que me encuentren es terrible. Y no quiero pensar en apagarlo porque entonces la gente me regañaría por traer un celular y no prenderlo, ya me imagino “¿Entonces para qué lo tienes?” o “¿Por qué no contestas mis recaditos?”
Lo siento, yo todavía quiero mi privacidad y quiero seguir comunicado, lo que paradójicamente el teléfono celular quita a las personas, ya no se puede tener una plática de más de media hora con alguien porque suena su teléfono y SIEMPRE es más importante contestar, SIEMPRE es más importante leer los mensajes, SIEMPRE es más importante el aparatejo ese.
¡Ah! Por cierto, mi disco duro es suficientemente grande como para guardar millones y millones de número telefónicos y aún así se puede seguir utilizando en infinidad de cosas. Lo difícil para muchos no es ampliar la memoria, sino ponerlo a funcionar.
más rant =P. Estoy de acuerdo con Don Mario. Tampoco quiero un celular, me chocan. Es molesto que de repente suene/vibre y la persona entre a su burbuja para leer el mensajito y teclear la respuesta, o cuando lo apagan por que están en una película, clase, experimento, nirvana, y algo en su cabeza, semejante a una alarma, les indica que deben periódicamente encenderlo para ver si perdieron llamadas o respondieron el mensaje.
No niego que sean útiles. Deberían incorporar una función de modo Invisible, como la de la mayoría de los programas de mensajería instantánea, para que ancianos en plena juventud como Don Mario o el que escribe derramáramos menos bilis y tal vez hasta nos animáramos a tener uno.