
“Oh no. Why does this always happen?! I just wanna get the hell away! Why? Why do I always return to this annoying creep?”
—What boomerangs think.
Este chiste me hizo acordarme de la idea esta de que “el exnovio siempre gana”.
Lo leí hace poco en el blog del verde. Él lo escribió hace mucho, pero yo andaba meticheando sus archivos. Pero básicamente de lo que habla es sobre salir con unas chavas, tener lo que parece una relación prometedora y que la chava se eche para atrás diciendo “regresé con mi exnovio”, “es que mi exnovio me buscó y quiere que lo intentemos de nuevo” y similares.
Claro que no es un asunto exclusivo de hombres. A mi me ha pasado. En la prepa conocí a un chavo con el que empecé a andar 5 años después, cuando ya íbamos en la carrera. Teníamos 5 años de ganas acumuladas de ser noviecitos (no me lo invento, me lo dijo él y yo sé que para mi así era) y tuve lo que en ese momento consideré los mejores 15 días de mi vida. Pero se enteró la exnovia y llegó a mi fiesta de cumpleaños a decirme: “Alice, estoy feliz contigo, pero o regreso con [fulana] o me dijo que se suicida”. Y ahi se acabó todo el asunto.
La exnovia siempre gana.
Pero además es casi un tema universal. Recientemente me han contado muchas historias que giran alrededor de ese tema.
“Te juro, Alice, que era el hombre de mi vida”
- ¿y qué pasó?
“Regresó con la exnovia”
Lo peor es que no hay historia donde el exnovio o exnovia en cuestión no sean personas problemáticas, obsesivas, horribles, con las que el sujeto o sujeta que los (nos) abandona tienen una relación horrible, no se quieren, es más casi casi se odian, se insultan, se engañan, inserte aquí sus etcéteras.
Y yo me pregunto ¿cuál es la obsesión por regresar con el exnovio? Y me lo contesto aquí mismo. Quien sabe.
Lo peor es que yo dejé novios por regresar con el exnovio. Más de una vez. En alguna de las ocasiones regresé con él en un muy mal momento en la relación, cuando no nos llevábamos nada bien, había ciertos resentimientos, incluso insultos menores pero creciendo. El caso perfecto para ser cuestionada: “si nos llevamos tan bien, y tenemos una buena relación, ¿para qué regresas con el exnovio?”.
Claro que hay historias más serias, ¿no? Como la amenaza de suicidio o que la exnovia está embarazada y propone que o se casan o no vuelve a ver al hijo nunca. Pues ahi si está cañón tomar la decisión. Pero bueno, es la razón por la cual regresan. En mi caso no fue nada tan drástico, fue algo así como una mezcla de ilusión y curiosidad. En mi caso la relación eventualmente se disolvió. El noviazgo pues, porque después de añisisísimos reencontramos el cariño original que habíamos cubierto con una megabola de mierda. Pero eso se limpió y el cariño original ahi seguía y permitió que nos hiciéramos de una excelente amistad.
Porque las amistades casi nunca son complicadas ¿no? O sea, a mi nunca me ha dejado un amigo para regresar con su examigo. Eso no pasa, no existe. Pero la otra, la del exnovio siempre gana, la inercia pendeja que hace que invites a desayunar a aquel que te rompió la madre sin miramientos, o que aceptes volver a compartir cama y departamento con quien te engañó con tu cuate de la oficina porque si no se mata, o que accedes a un matrimonio por no perder la oportunidad de convivir con la hija que ni tenías planeado tener, o regresas con el exnovio que te maltrata y te llama zorra tan sólo por… ¿porqué? ¿porqué lo haces?
Tal vez es como el búmerang de arriba. Regresas por falta de conciencia y voluntad de irte a otro lado. La verdad es que no lo sé.
Sólo sé que es muy común. Sé que me lo han contado mucho últimamente. Sé que he estado en ambas caras de la moneda alguna vez en mi vida. Y sé que parece que las relaciones “nuevas” siempre son mejores que a las que regresas.
En fin.
a.
p.s. Sábado de Beers and Blogs, ahi nos vemos en las Camelias.


Me dicen