Y no tengo idea porqué, así que si tienen algo que decirme, en lo que esto se compone (después de probar muchas cosas decidí esperar poniendo changuitos).

Y no tengo idea porqué, así que si tienen algo que decirme, en lo que esto se compone (después de probar muchas cosas decidí esperar poniendo changuitos).

Habiendo pasado una semana en Monterrey, la más reciente, porque lo he visitado muchas veces, tanto de placer como por chamba, le encuentro muchas cosas muy interesantes y muy buenas.
Indiscutiblemente Monterrey tiene mucho mejor calidad de vida que en D.F., y miren que yo soy rata de ciudad, y sé que los defeños tenemos arraigo a la malavida, el tráfico y a la contaminación, pero también a las ventajas que tiene vivir en una ciudad de este tamaño.
En Monterrey las familias viven muy bien y son muy unidas. No hay contaminación que sea evidente, y las calles son muy limpias. Me impresionó que es rarísimo ver gente pidiendo dinero en la calle. Si tal vez vi dos fueron muchas. Creo que eso muestra mucho el tipo de vida que hay allá. Y me moví por muchos lados, así que no sé si es que la gente que pide dinero en las esquinas estén arrinconados en algún otro lugar.
Otra cosa muy buena es que no hay ni un sólo puestito en las banquetas. Ni de tacos, ni de mariscos (wak), ni de cigarros y refrescos, de nada. Esos si de veras que si desaparecieran no los extrañaría porque nada más ensucian la visión de las calles.
Finalmente, Monterrey es la casa del Jamaicool que es bárbaro cuánto me gusta
que tengan excelente semana.
a.
Me dicen