Una de las características de trabajar en un centro de fitness es que hay música el día entero, preferentemente aquella que ande por los 100-140 bpm (esto último, recién adquirido a mi vocabulario), así que tenemos de todo, pero de una vez les digo que ya nos aburrió y queremos recomendaciones de canciones para poder hacer discos nuevos.
El caso es que una de mis instructoras tiene su disco favorito y tengo el placer de escucharlo desde las 4 y hasta las 8 y media de la noche. Y una de las canciones, ni sé cual porque es como dance instrumental (o whatever) tiene como sonidito de celular, y no manches, cada que suena, pero CADA QUE SUENA, salgo corriendo al teléfono. Y nomás no alcanzo a reconocerlo porque si me concentro a trabajar la música es como borrosa al fondo, no le hago caso, pero el maldito timbrecito me hace correr.
Les digo que Pavlov no era ningún pendejo.
a.

Me dicen