Soy pésima para la sorpresas porque me emociono tanto preparándolas y me imagino una y mil veces la reacción de la persona que la va a recibir que siempre acabo echándolas un poco a perder. Mi típica frase es: “Te tengo un regalito” que siempre escupo además cuando no viene al caso con nada. Por ejemplo: -”¿Ya viste el nuevo desmadre del PRI?” - “No, pero te tengo un regalito” o del estilo...

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