Soy pésima para la sorpresas porque me emociono tanto preparándolas y me imagino una y mil veces la reacción de la persona que la va a recibir que siempre acabo echándolas un poco a perder.
Mi típica frase es: “Te tengo un regalito” que siempre escupo además cuando no viene al caso con nada. Por ejemplo:
-”¿Ya viste el nuevo desmadre del PRI?”
- “No, pero te tengo un regalito”
o del estilo de
-”¿Què película te gustaría ir a ver?”
-”La que tú quieras, ¿ya viste tu mail? te mandé una sorpresita”.
Y este mes… sip, creo que más o menos si fue un mes, he estado planeando un regalito sorpresa para un evento que sucederá el día de mañana, y varias veces estuve a punto de mega regarla. Pero me contuve, sorprendentemente. Algunos detalles tuvieron que ser revelados con el fin de que el todo final pudiera llevarse a cabo con éxito, y me parece que en buena medida lo conseguí.
Y eso me tiene muy contenta.
De hecho, acabo de regresar de darle el último toque al anuncio de lo que será el regalo. Pero en general, creo que el resultado está sorprendente y un poco más allá de lo que se había imaginado que era (y mira que estuvo de lo más cerca de pegarle), es más, hasta asintótico estuvo en su adivinanza, close, very close, pero sin atinarle de lleno. Y qué bueno porque con todo lo que me aguanté en esta ocasión espero disfrutar del elemento sorpresa de cuando vaya descubriendo cada una de las partes que lo componen y espero de verdad que todas le gusten, porque todas tuvieron por lo menos un rato de estarse pensando, no sólo qué iban a ser, sino cómo iban a ir siendo reveladas.
Je je je, estoy contenta, qué les puedo decir???
a.
2 Responses to “Sorpresas”

Alice:
No hay satisfacción más grande en la vida que aquella que se general al hacer felices a los que nos rodean.
Un fuerte abrazo.
laliz, Tere tiene TODA toda la razón