Esto de empezar una nueva chamba es definitivamente emocionante. De hecho me voy el domingo a Medellín a un viaje de entrenamiento por dos semanas.
Claro que lo que no es tan divertido es llevar a cabo todos los trámites administrativos de la contratación. La empresa para la que voy a trabajar está tramitando mi contrato a través de una empresa que será una especie de administradora de nóminas. Esa está aquí en México. Su contacto internacional está en Tijuana, cosa que se imaginarán simplifica enormemente los trámites cuando contratas a alguien de D.F. (sarcasmo). De entrada están a una hora menos ¿o son dos? Así que sus horas de trabajo con coinciden por completo con las de su oficina de D.F., por ejemplo, a la hora de la comida de acá los de Tijuana no encuentran a los de D.F.. cuando los de D.F. regresan de comer, no encuentran a los de Tijuana que apenas van saliendo. Si le incluimos que Medellín está a una hora más que D.F., blagh, mejor no lo compliquemos más. Basta decir que el lunes, martes y miércoles estuvieron ellos en una reunión en Querétaro y eso me dejó con un día y medio para organizar todo para llevarme mi copia del contrato firmada a Colombia.
El miércoles me dieron una lista de documentos que tengo que llevar. En fotocopia. Cuando estuve buscando trabajo el año pasado hice un fotocopiadero absurdo de todo lo que te piden habitualmente para o andar yendo y viniendo con mis documentos. Y quitando fotografías, todo lo que me pidieron en esta ocasión ya lo tengo.
Hoy por fin localicé a los que físicamente van a sacar de la computadora una impresión de mi contrato para que yo lo firme y me lo lleve. Me pasaron con una fulanita que después de decirme que con quien tenía el gusto y yo responderle que conmigo me sale con: “Mucho gusto, soy la LICENCIADA, bla bla” (el bla bla es para proteger a los inocentes).
Y quitemos de enfrente que me pidió la hoja rosa del IMSS que yo entiendo que el IMSS ya no expide o algo por el estilo porque andan haciendo ahora los trámites remotos, pero bueno, le dije que tengo mi tarjeta de afiliación al IMSS expedida por el IMSS y supongo que eso no la convenció porque me reiteró que necesita algo oficial. Algo que tenga el sello me dice. Mhhhh le digo, pues me mandaron algo por internet con lo que se dieron de alta en el seguro las instructoras del gym donde trabajaba. Pero que nel que tampoco le sirve eso, lo que quiere es la hoja rosa o bien un comprobante de mi AFORE. Esos del afore, todos los sobres que me llegan bimestralmente, hmmm, pues los tiré a la basura, previamente haberlos hecho cachitos. Si no mal recuerdo, la navidad pasada. Ejem, ese tampoco lo tengo. Así que es mi chambita inútil del día de hoy porque lo que si tengo es suficiente para darme de alta al IMSS, pero no es suficiente para la auditoría interna del servicio de administración de nóminas que me va a contratar. Blagh de nuevo.
Ahora si después de todo ese préambulo me voy a lo que iba con este post. Eso de los títulos. De veras que hoy en día me da risa, aunque yo misma caí en eso porque se fomenta muchísmo en el gobierno (donde tuve mi primer trabajo formal saliendo de la carrera) y se fomenta más entre los académicos (aunque lo doctor no te quita lo pendejo, si no me creen, dénse una vuelta por cierta oficina del Tec que enclaustra a cierto Dr. en Administración que da miedo), así que eso del titulismo lo conozco bien. Pero como que lo dejé atrás en algún momento.
Pero recién salida de la carrera si era licenciada para todo. Mis mails, mis oficios, hasta en conversaciones habladas. Hay que reconocer que yo también lo regresaba: licenciado, maestra, doctor. Etc.
Luego me gradué de la maestría y el “,MBA” después de mi nombre estaba en todos mis correos, en mis tarjetas de presentación. En todo lo posible. Y si bien que me digan “maestra” suena raro si se lo restregaba en la cara a quien se dejara. Ey, mucho trabajo me costó graduarme caray, quería disfrutarlo.
Pero eso se me quitó y hace ya tiempo. El mes pasado mandé un mail pidiéndole a la secretaria de mi ex jefa una carta de recomendación y me contestó que la “Doctora” no se enocntraba en ese momento y bla bla bla. La verdad es que cuando trabajé con ella no le dije por nada que no fuera su primer nombre. Al día de hoy soy una igualadota, prefiero decirle por su nombre a cualquier persona que se deje. A la secretaria de mi ex jefa le dije que ni se molestara y por nada lo firmo como MAESTRA para equilibrar, pero no lo hice
Y esta chavilla que en el teléfono se escucha que tiene mi edad o menos me dio mucha ternura porque cuando me dijo su nombre cambió su tono justo en la palabra LICENCIADA. Alrato que la vaya a ver a firmar el contrato les digo si ella es del tipo de las que se le quita o si va a seguir abrazando su paso por la universidad por mucho mucho tiempo.
En fin.
a.
P.S. Esto no incluye a los doctores en medicina, ellos si que me dan mucho miedo y respeto.
Update: La “lic” no tiene más de 26 años y además tiene un tatuaje de mariposa en una boob. Ajá así se viste que se le deja ver. Y una hora después aún no me traen a firmar mi contrato.
Segundo update: una hora más y sigue sin haber contrato.
Tercer update: No hay contrato porque hay problemas con jurídico. Problemas adicionales que como en Colombia es una hora menos pues ya nadie contesta en las oficinas de allá. Pero parece que alguien ya dijo que si me den el contrato, pongamos changuitos.

Yo por eso prefiero el ‘Don’
Sigue Gozando!
La verdad si es un problema, pero eso es el precio que tienen que pagar los profesionales ; ) un “señorita” estaría bien. Saludos y cuando tengas tiempo te das una vuelta por mi blog: enid6.blogspot.com….. Saludos
Holaaaaaaaaa:
Ha pasado tanto tiempo mi querida Alice que ni sabía que ya habías cambiado de chamba, y mira que ahora que pasé por Curves de Burgos aquí en Cuerna, me acordé un chorro de ti, que bueno que ahora estés enfocada en otros menesteres y con colombianos, que yo no sé porqué pero a mi me gusta mucho como hablan, su “acento”… por cierto, la hoja rosa del IMSS si existe y sólo te la dan en persona en la delegación del seguro social más cercana a tu domicilio, es un engorro pero es la única manera en como tu patrón te puede aportar lo de la seguridad social… ni pex
Un gran, gran abrazo !!!