Varias cosas me llamaron hoy la atención, y es que mi jefe me presiona mucho con eso de que buena parte de mi trabajo está en la observación. Así que siguiendo sus instrucciones he estado mucho más pendiente de lo que me rodea. (La verdad sea dicha, sólo por momentos, sigo siendo tremendamente distraida).
El caso es que andaba yo desayunando en el Sanborns y estaba viendo a la gente que como yo estaba desayunando sola. Luego una mesa cerca donde la persona se ve que llevaba mucho tiempo esperando porque ya había hecho bolitas de papel del envoltorio del popote de su refresco, había terminado de ver un periódico que tenía aventado en la silla de al lado y jugueteaba aburrido con su celular.
Luego, en la fila para pagar me quedé viendo a una chava que hacía fila detrás de mi. Traía un collar bien bonito que combinaba con su blusa y eso me llamó la atención, pero después le vi en el cuello como una gargantilla. Como no veía bien, me acerqué un poquito y me di cuenta que no era una gargantilla sino unas vendoletas. Tenía gasa en el cuello, varias tiritas, de oreja a oreja más o menos. Y ya fijándome mejor vi que abajo de las vendoletas se veía la rajada en pleno cuello. No manches el escalofrío que me dio. Todo esto tomó como un minuto y la verdad es que la vi por un momento a los ojos y ya no pude más, pagué y me salí de ahí pensando que no quiero ni imaginar las condiciones en las que le pasó eso. ¿Un asalto? ¿un ataque de su novio de esos que hay ahora en las noticias? Pero ella traía un porte muy normal, lo que sea que le haya pasado, a lo mejor una cirugía (very unlikely), como que ella ya lo tenía muy asumido. Finalmente su blusa era de mucho escote, pero no sé si porque no le agobia enseñar o porque no puede usar cuello sobre la herida.
Salía yo pensando en eso cuando un chavito de esos que estaba vendiendo chicles (que ya me había visto al entrar) vino de nuevo a decirme que andaba ahorrando para una playera para la escuela. Valga pues, le compré dos paquetitos. Y luego en lugar de decirme gracias, o de decirme, pues nada, pues, me sale con que si no le doy más dinero o que si no le regreso sus chicles para venderlos de nuevo. Grrr. La verdad es que ni siquiera me gustó como los andaba vendiendo, como que andaba entre chantajeando y queriendo robar. No sé como explicar su actitud, el caso es que me di media vuelta y me llevé mis trident sin azucar que había ya pagado por ellos.
Más tarde estaba por insurgentes ahi por donde yo trabajaba antes en el gym y me encontré al chavito de los chicles de allá que me saludó y me dijo que en donde había estado y que si mi coche era de carreras (ja, ese coche ni es mío) y a él si le di mi cambio del estacionamiento porque ese chavito siempre me cayí bien, especialmente porque no le juega a la víctima, es bien agradecido de lo que le das (alguna vez le di un juguetín) y siempre va a la escuela y lo cuenta bien emocionado.
Antes de eso había pasado a comer, y me metí a un Starbucks a pasar el tiempo. Atrás de mi se metió el poli de la plaza a comprarse su cafecito. Me dio ternura. Estaba bien emocionado de comprarlo y se regresó a dirigir a los que se estacionan y a tomarse su cafecín. Lo que pensé es que de a peso por coche (pon tú dos pesos) si se tarda en juntar los $30 que cuesta el café, pero lo vi tan contento cuando lo compró que a la salida le di mi peso. En general en esa plaza nunca les doy porque me da coraje lo que cobran de estacionamiento, pero no sé, me llamó la atención el poli.
Ah y sobre el éxodo de personas que se van a perseguir el sol y dejar la neurosis defeña, vi esto. Yo iba de sur a norte en periférico. Afortunadamente, porque periférico de norte a sur venía tapizado de coches desde la salida a la carretera a Cuernavaca, hasta las Águilas donde me salí. Yo venía impresionada, me imagino que las personas que iban del otro lado venían en ejercicio pleno y completo de la palabra resignación. Y saqué estas fotos (muy muy malas) para ilustrar mi postito que aquí les pongo:
a la altura de San Jerónimo:

más adelante justo antes de Televisa San Ángel:

Eso fue más o menos el día de hoy. Ahora ando en el aeropuerto porque “se me hizo temprano” para un vuelo de las 11 de la noche. Pero les deseo a todos feliz puente y feliz primavera.
a.
2 Responses to “Viernes”

Pudo simplemente ser una operación de tiroides. Habría que haber visto mejor a la paciente. Pero bueno.
Hablando de distracción y observación …
30 pesos por un cafe!?! Eso cuestan en mexico?