Blagh. El buen clima al que siempre me ha acostumbrado la Ciudad de México se está viendo afectado por días calurosos insoportables.
Yo podría perfectamente vivir entre los 18 y 23 grados, cualquier cosa que ronde los 30 debe de estar acompañada por una piña colada en la mano y un pie metido en la alberca.
Je, se vale soñar.
a.

Me dicen