Hoy recibí un correo muy triste. El 15 de marzo pasado se murió el papá de un amigo mío que conocí cuando estuve de intercambio en Barcelona.
A su papá también lo conocí, se fue de España a la Legión Extranjera y se quedó en Francia. Mi amigo nació en algo asi de pintoresco como Djibouti y vivió en las Guyanas, pero es francés. Nomás que se apellida Rodríguez y no puede pronunciar las erres de su apellido.
La verdad es que no me acuerdo de su papá, me acuerdo de su mamá porque fui al súper con mi amigo a comprar puerros, le dije porros en lugar de poro como lo llaman allá y su mamá creyó que yo andaba pidiendo drogas lo cual me hizo mucha gracia y me reí como 5 minnutos seguidos. Al final les contagié la risa porque entre la barrera del lenguaje y mi incapacidad de hablar porque estaba muriendo de la risa mejor nos reimos todos.
Les comparto un mensaje de García Márquez que venía con el anuncio de la misa del papá de mi amigo:
“Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría “TE QUIERO” y no asumiría tontamente, que ya lo sabes.”
“Siempre hay una mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré”
Te mando un abrazo, Jean.

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