El domingo platicábamos de las estrategias que cada uno tiene para recordar donde dejó el coche estacionado.
Porque es sumamente frustrante llegar a donde juras que estaba tu coche, y que no lo encuentres. Especialmente si es un estacionamiento donde asumes que no te robaron el coche (que no dudo que suceda, pero no es del caso que hablábamos).
Así que en cuanto a estrategias, o rituales, está el de ir parte por parte y picarle al botón de alarma e ir siguiendo el sonido. Claro que esto puede tomar mucho o poco tiempo y a mi no me sirve porque mi coche no cuenta con una de esas. También me dicen que es mala estrategia lo de la alarma porque en general el radio de alcance del control de la alarma es el mismo que de visión. Pero yo he visto que funciona el tema de buscarlo por el sonido incluso cuando no lo estás viendo, como nos sucedió hace un par de semanas en Plaza Polanco (maldito estacionamiento espántido) donde no sólo estábamos buscando en el piso equivocado, un par de viene vienes nos dijeron que estábamos en el edificio equivocado.
En esa misma vez que paseamos por el estacionamiento nos pasó que ya teníamos pagado el boleto, lo cual cuando no sabes dónde está el auto, es un grave error porque te arriesgas a perder el tiempo de tolerancia entre que pagas y lo encuentras y pagar dos veces porque se te va el avión de donde dejaste el coche está, por lo menos, enojoso.
A mi me desespera cuando pasa esto, así que cuando dejo el coche trato de poner atención al cuadrante del estacionamiento donde lo dejé. Me voy pensando recuerda que es el B-19 o el amarillo 4.
Esto funciona, hasta el día en que no funciona, y entonces llego de lo más dedicida del mundo, llaves en la mano a quedarme estupefacta de que mi coche que yo juré estaba en el K-22 no está.
Cuando no lo encuentro es típico que o no seguí mi ritual de estacionarme (misma puerta de acceso, misma ruta de entrada, misma sección del estacionamiento) o que venía hablando por teléfono y me fijé pero luego usé esa neurona en otra cosa y se hizo una sinapsis chueca que me va a hacer caminar buscando mi coche hasta que lo encuentre, grrrrr.
Una amiga de mi mamá juraba que le movían el coche. Cuenta que más de una vez buscó el coche en cierta parte del estacionamiento de Perisur, sólo para darse cuenta que estaba en otro lado. Para cuando lo encontraba, típicamente ya había movilizado a los policías del estacionamiento, pegado de gritos, y por lo menos una vez llamado al seguro.
A la última ve que escuché esa anécdota la señora juraba y juraba que ella no se había olvidado donde lo dejó sino que “alguien” le estaba jugando la pasada de moverlo de lugar.
Lo cual me recuerda una broma que leí en un sitio hace tiempo. Hablaba de bromas que habías hecho a algún compañero de trabajo y venía de todo, desde que le pegaban el auricular al cuerpo del teléfono, resistol en las sillas, papel reciclado en la impresora antes de su presentación final muy importante. De esas por el estilo. Es más, probablemente lo postée, si lo encuentro les pongo el link.
Pero la que más más más me mató de risa fue la de un tipo que el día que se va uno de sus compañeros de trabajo de la oficina le confiesa que llevaban meses moviéndole el auto de lugar. Empezó con una cosa así como que obtuvieron las llaves un día que este tipo traía el original y el duplicado y como que se le olvidó y estos otros agarraron sus llaves.
Y de ese día en adelante, durante meses, salían a alguna hora laboral y le movían el asiento, o lo movían del lugar donde se estacionó al mismo lugar pero de la fila siguiente, le cambiaban las estaciones del estéreo, o le metían un CD o le sacaban un CD o alguna cosita muy leve pero que hiciera dudar al dueño del coche qué había pasado.
No me acuerdo exactamente cómo fue que lo tomó, pero creo recordar que dijo que lo de las estaciones del estéreo le hizo pensar en vender su coche embrujado.
Y ese es el post del día. ¿Ustedes qué rituales de estacionar y buscar el coche tienen?
a.

Me dicen