Antes tenía una semana del infierno cada tres meses. Como ahora le ha dado a mi jefa por venir tan seguido (ha de ser su afán por la comida mexicana), mis jodas son mucho más seguido e igual de intensas.

El jueves en la noche ya no podía más. De nuevo con el chamorro hinchado de ir de perisur a satélite, de ahí a santa fe, de ahí a pasar algunas horas levantando la demanda por el robo de los cheques, de ahí horas a mi casa por él tráfico para arreglar las cosas del día siguiente, desvelada, desmañanarme para llegar a santa fe, de ahí Insurgentes y universidad, cena de navidad, de ahí a santa fe de ahí a mi casa a dormir, en la mañana dejar todo listo para la cita del mediodía, encontrar que faltaban listas de precios. Citas súper complicadas, comidas de negocios, ya empecé el año y si la tendencia persiste es el tercero que no llegaría a mi meta de ventas.

Para el jueves ya veía bizco y sólo quería dormir. Pero todavía llegue a entregar casi tarde mi metatexto. Quedó horrible, ni a mi me gustó. La idea original nunca la pide desarrollar por falta de tiempo. Para que se den una idea el jueves en el tráfico de subida a santa fe aproveché para envolver 20 regalos de navidad que mande a la compañía. Así que al final cambié la idea, escribí lo que salió y salió una porquería. Lo cambiaría, lo borraría, pero es un ejercicio y parte de él es la disciplina de subir los textos cada vez así que nimodo. Live and learn.

Ya sé que el año arranca corriendo, tengo que pasar una semana en una feria en Guadalajara en enero, de aquí a entonces tengo que organizar todo para la feria. Luego semana del infierno una vez más porque mi jefa quiere aprovechar el viaje. Luego respiro y luego un viaje más que puede o no ser que vaya, pero si voy va a ser maratónico pero no en mexico.

Y toda esta saturación salpicada con tráfico desquiciado me hace querer quedarme en mi casita y no salir de ahí más que para ir por mi café caminando al starbucks, y que todo lo demás me lo entreguen a domicilio.

Y luego hasta el café peligra porque he estado pensando en mi evaluación anual y le tengo mucha fe al 2008 en cuanto a planes y proyectos, pero uno que me ronda por la cabeza y que no me animo ni suiquiera a pronunciar es la vida sin cafeína. La cosa es que hoy en día tomó de 1 a 3 cafés, de 1 a 3 coca light y de 1 a 3 cafi aspirinas. Ni hablar de la lana que me ahorraría además de mejorar el funcionamiento de mi cuerpo.

Así están las cosas para hoy sábado 8 de diciembre. No manchen, ya es diciembre. Les digo que los días son largos y los años son cortos, pero este año como el maldito 2004 ya me urgía verle fin. Lo bueno es que todo lo que he hecho estos últimos tres meses, casi todo alrededor de mi mente y emociones me ha permitido llegar al punto donde los planes fluyen y hay más planes que tiempo. Eso siempre es bueno y emocionante.

Espero que los planes sigan rindiendo fruto.

Por cierto, les cuento de lo del banco. De la empresa que tengo que es conocida por contratar el tiempo libre de los bloggeros de confianza nos robaron los cheques del final de la chequera. Y cobraron 3 el lunes. Obvio no firmados ni por mi socio ni por mi y nos blanquearon la redonda suma de 150mil pesos, en bloques de 60, 60 y 30. Mala onda en cualquier momento pero una mentada de madre en navidad y a punto de la boda de mi socio.

El caso es que estamos en pausa con esto, nomás rumiando el coraje y esperando la investigación del banco.
Cuando sepa más les cuento, pero por las anécdotas que escuchamos estamos más bien agradecidos de que el robo haya sido aún violencia y al final sólo perdimos dinero. Pero si enchila.

En fin,

-a-



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