El domingo atacamos la línea dos en el Improv Everywhere de la Ciudad de México. Acá uno de los videos, tal como prometí:
Si alguien quiere unirse pueden hacerlo acá, la página oficial del grupo es esta.
Igual de incoherente que mis conversaciones habituales,
Me siento garfield, como que me pesa el lunes.
Son 840 llevo en el coche desde las 720, aunque con escala de 7 minutos en starbucks para comprar mi desayuno. Mirando alrededor a los otros conductores y como que todos traen cara de lunes, que viene siendo una mezcla de resignación e impaciencia, salpicado con un poco de “esto ya me lo sé”.
Los traslados por la mañana son horribles, pero familiares. Es uno de esos males conocidos. Es horrible y es lo que es.
Y acá venimos todos, bostezando, comiendo el desayuno, posiblemente perdidos en nuestros propios pensamientos. Creo que sería buen momento para hacer alguna práctica espiritual. Rezar o conectarte con tu interior. Meditar cuestiones zen. Cantar en voz alta o hacer cualquier ejercicio que nos ayude a librarnos de la neurosis urbana.
Yo últimamente además de usar este tiempo para responder email, escribir acá o en twitter, hacer mis mini podcast o hablar por teléfono, aprovecho para concentrarme en mi coche nuevo.
(es que de todo da tiempo en el tráfico, si tuviera chófer a lo mejor me iría atrás viendo películas, envidio a los chamacos que lo hacen)
Estoy decidiendo entre una crv de honda o una suzuki gran vitara. Se aceptan sugerencias y comentarios al respecto.
Se me acaba de ocurrir que también podría venir aprendiendo un idioma. Ahora que ando en la onda de los audiolibros a ver que me encuentro bueno. Algo que use el mismo alfabeto que nosotros. A lo mejor me pongo a practicar mi muy oxidado catala para cuando regrese a barcelona y visite a mis viejos y nuevos amigos.
Ah y escribir mi metatexto. Que ya me dio mucho coraje de todos los ejercicios que no he participado.
Son las 900, cambio y fuera.
-a-
Me dicen