Durante la segunda mitad del año pasado andaba buscando todas las curas posibles a la tristeza. Un día escogí comprarme unos bambucitos de esos chinos y fui al mercado de flores y escogí dos que ya estaban grandes, como 20 cms de tallo y como 2 vueltas en lo torcido de arriba. Y les puse del alimento ese de colores (rosa) y lo puse en un vaso grande (a falta de florero) y lo puse en mi cuarto para alegrar la habitación con algo vivo. Puse...

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