Llegue al sb y estaba debatiendo si quedarme una hora o pedir mi café para llevar y en eso entró al local un guapo muy guapo.
Me quedé y me instalé con vista al mar, o sea al guapo, quien tomaba un chai y leía el periódico.
Yo disfrutaba mi latte y la buena vista. En eso me fijo bien y resultó que el chavo estaba desayunando chai con mocos porque estaba entradazo hurgando, sacando y comiendo.
Wak!
Y además lo hacía sin empacho y con gran gusto.
Ya ni vi cuando se fue, le perdí el atractivo. Sniff sniff.
-a-

Me dicen