Ahora que nos mudamos, una de las cosas lindas de la casita donde estamos es su techito con tejas. Hoy en la mañana me despierta mi hermana (por teléfono, ella madruga, yo no tanto) y me dice que se cayó el techito.
A lo que yo pensé que se habían caído las tejas, entonces organicé para pedirle a la señora de la limpieza y al conserje del conjunto que me echaran la mano con la moronita de teja.
Pero, noooo, lo que pasó se describe mejor visualmente:



Por lo menos no nos cayó en la choya de ninguna de las dos, en alguna visita, en alguna mascota, en alguna mascota de visita o en los coches. Sobre mi camioneta nueva (nueva para mi) me hubiera dado muchisisisísimo coraje.
Entonces, no pasa nada, la dueña la va a componer, y lo único es que la casa no va a estar tan mona por fuera por unas semanas.
En fin
-a-
Update: Cuando Google le pega con la publicidad contextual, le pega. Me salió este anuncio en este post. Ahora sólo queda averiguar cómo haces las prácticas de albañilería en tu propia casa. A lo mejor tirando y reponiendo paredes.
Claro que definitivamente después de aprender albañilería más te vale salir de casa, que si no, no es negocio.

Me dicen