Ñom ñom ñom. No quiero ni abrir los ojos todavía, pero escucho que mi recién adoptado perrito Mac está jugando con su huesito de carnaza. Después, abro los ojos y me debato entre ver la hora y de plano regresarme a dormir hasta que suene la alarma. Trato de acordarme qué estaba soñando, ese siempre es un buen truco para rehilar el sueño y tomarme unos minutos mañaneros adicionales, pero nada me llega bien a la cabeza, algo que medio tuvo que ver con las casitas de los Otros de Lost y unas zanahorias. Bah.

Repasando mentalmente mi agenda del día me convenzo de que si me levanto y me apuro me podría dar tiempo de pasar por un cafecín al starbucks antes de iniciar el día. ¿Toca ir al banco? Ah no, eso es hasta mañana. ¿Tengo alguna cita importante? Diablos, será mejor ver la agenda en el teléfono. Blip, blip, blip, blip, la alarma. Oh vaya, reviso la agenda, no hay nada demasiado elegante, empiezo a seleccionar mentalmente con qué me pondré hoy los jeans.

Plink, plink, plink, plink, plink. Empiezan a llegar mails a la Blackberry. Plink. Decido leerlos hasta después de bañarme, pero antes hay que sacar al perro. Lo ando acostumbrando a que entre semana la tiene que pasar de día en el jardín. Claro que pobrecito que no tiene idea qué día es y a todo esto ¿qué día es? Ah si, martes. El miércoles toca ir al banco, hoy tengo que pagar los impuestos –pinches días 17 y pinche Hacienda mata Pymes– sacar propuestas de cotizaciones, ah pero antes mandarle un mail a un cliente con unas medidas porque se me olvidó ayer hacerlo. Mientras me lavo el pelo ando haciendo matemática de pixeles para ayudarlos a centrar un banner. Me rindo. Mejor me pongo a cantar. A lo lejos el iTunes me canta una de Fernando Delgadillo, me hace gracia porque justo fui a su concierto por primera vez, trato de cantar y solo me sale un tantan dudun porque no me sé las letras, me acuerdo que eso mismo me pasó en el concierto, traté de cantarlas y na nay. Chale. Voy cerrando la regadera, ahora el iTunes me dice que Jingle Bells, ah mi shuffle adorado.

El perro chilla a lo lejos como si le estuviera haciendo daño en lugar de sólo aventarlo al jardín. La verdad es que el jardín es su dominio. Tiene su camita y tiene todos sus juguetes. Mientras me termino de arreglar voy juntando el iPod, la Blackberry y la laptop, si me bajo a desayunar podría estar un rato más con mi perrito y ver que no es que lo abandone así malaonda sino que me tengo que ir a trabajar y quiero todavía tener casa cuando regrese por la tarde, por eso es que él se queda afuera y asi todos felices. Si desayuno acá ya no hay Starbucks. Chale. Gana mi perrito, saco mi laptop al jardín y coo magia mi perrito ya no chilla y esta brinque y brinque como loquito en el pasto. Lo veo como recoge triunfante una rama que se cayó del árbol, juega con ella y se tropieza porque está más grande la rama que el cachorrito. Jajaja, qué babas eres.

Con la laptop enfrente ya se puede hacer las mediciones de pixeles. Listo, 290 x 100 y cabrían 3, les mando mail a mis clientes que me manden sus banners, le mando mail a mi socio que me ayude con un CSS. Caricias al perrito y váaamonos. Se queda chillando pero ni modo, tiene que aprender. Y la verdad es que yo también.

Camino a la oficina, tráfico habitual, algunas llamadas. Aprovecho que vamos despacio para mandar mensajitos a mi Twitter. Trato de recordar si hay botella de agua en la oficina o si tengo que pasar al OXXO, lo cual me recuerda que dejé mi snack en mi casa encima de la barra de la cocina. Oh vaya de nuevo. Ni modo. Paso al OXXO, compro mi botella de Bonafont y trato de hacer una anotación mental de que tengo que registrarla a ver si me gano uno de los 1000 pesos de premio que andan regalando. Hay un ganador cada hora. Yo no he tenido nada de suerte, y ya medio me aburrió participar. Me acuerdo que pensé que habría que mandarles un mail a Bonafont para explicarles lo mierdoso que se ve su sitio cuando lo tratas de abrir en Firefox, pero así como lo pienso se me olvida, llegando a la oficina me clavaré en los pendientes y nada de mail nada de nada.

Oficina. Junta. No han llegado todos, OK, banco. Internet no está jalando, voy a reiniciar el módem. Oh cielos, no está el módem, que se lo llevó mi socio, que me robo su clave de ethernet. Sorry, bancos, impuestos antes que todo. Ya llegaron para la junta, sorry, luego mis chavos porque ando pagando impuestos. Salgo por ellos terminando de vaciarle mi cuenta beneficiario el SAT. La reunión es mucho más veloz de lo que pensaba. OK, ahora si, pendientes, cuáles eran. Abro el navegador, se me van los ojos hacia mi bloglines, OK sólo las noticias de Yahoo porque hay que chambear. Ah hay un nuevo Ozonóvoros, jejeje, un comentario rápido, OK pendientes, plink, email, lo respondo. Plink, email, ahi va la respuesta. Plink, email, medio lo escribo, llega llamada. Me salgo a ver como va uno de los programadores, me ofrecen café, en lo que decido si tomarlo o no, zaz, hora de la comida.

Comida sin novedad, hablo y hablo de mi perrito y lo hermoso que es cuando no está tratando de morderme los dedos, él juega, a mi me duelen sus colmillitos. Luego, cambio de tema, mascotas vs niños, ¿para qué quiere tener hijos la gente? ¿Cómo se desarrollan las religiones? ¿Viste en YouTube que? Llamada, si ando comiendo, alrato te marco. Plink email, respondo desde el cel. Corrdino, organizo, es hora de pagar e irme a la reunión de las 4, hoy no postre, por qué, porque no, mejor un café. Va.

Casi llego al edificio de mi cliente, llamada, que dejé la oficina cerrada y que mi socio anda sin llaves. No hay problema, me regreso, llamada al ciente, oye, voy tarde, iba a llegar perfecto pero me llamaron de la oficina, regreso rápido y nos vemos, le calculo unos quince minutos.

Reunión super bien, contesto mails entre llamadas que le entran a mi cliente, cerramos acuerdos, veo el fin de la reunión y me emociono pensando que me iré temprano a ver a mi perrito. Pobre cachorro, va a empezar a llover y creo que jamás se ha mojado. Le llamo a mi amiga ¿dónde compraste la casita para tu perro? Sip, ya se que un boxer no es lo mismo que un salchicha, si ya se que mi perro tiene pelo y que no está muriendo de frío bueno, espero que esté bien, le dejé comida y agua y varias toallas porque no le he comprado su cobijita, pero ahora en la semana me hago tiempo y paso a ver qué le compramos de casita. Ah y collar porque el que tiene ya lo rasco y lo volvió pelusa. Quiero comprarle su huesito personalizado, pero quiero que me digan quién los graba con el email porque el teléfono jamás lo contesto. Bueno, amiga, hay que vernos pronto, chau chau, te llamo mañana.

Lluvia, tráfico, apúrense que quiero ver a mi perrito. Llamada, mi socio, le cuento mi tarde, me cuenta la suya, hablamos un poco más de mi perrito, me asegura que el condenado salchichón iba a estar perfecto. Lo está.

Llego a la casa y me quedo un rato en el jardín simplemente viendo jugar al Mac con sus huesitos, tiene como 4, avienta el de tela, mastica el de goma. Yo ando descansando del día, pensando lo bien que lo tiene mi cachorro, su vida es sencilla y cómoda, y esperando a que el animal haga pipi afuera de la casa, porque si hace afuera es más difícil que haga adentro. OK a cenar, perro, croquetas, dueña salchichas. Ja, salchicha, get it?

Sale perro pues a dormir, llega mi hermana, el perro le hace fiestas, se pone a corretear como menso. Vemos un episodio de algo, ¿qué quieres ver? CSI New York, OK, es el último episodio, ah entonces seguro acaba con que continuará… si algo asi. Si, dicho y hecho. Bueno, ya es hora de dormir. Agenda, check, celular a cargar, alarma puesta. Buenas noches perrito, suspiro de perrito feliz a mis pies, qué paz da eso de cuidar algo y verlo dormir como angelito. Sale perro, no te vayas a hacer en la alfombra, OK, porfa porfa. Buenas noches todos. Un día más, pero será mañana.

Convocatoria original.

Con mis disculpas a James Joyce, pero sobre todo a Douglas Adams porque celebré el Bloomsday (y ni leí el libro) y no celebré el día de la Toalla (y leí y amé el libro)

Update: Google map de los participantes.



4 Responses to “Bloomsday”

  1. Supongo que Adams te disculpará, en tu bloomsday has dejado patente tu inmersión tecnológica, casi futurista. Me gusta ese contraste entre la técnica que te rodea y tu perro.
    Bueno, todo esto para agradecerte tu colaboración.
    Un saludo

  2. Nice. Me gusta. Felicidades por tu nuevo perrito.

    • alice says:

      Gracias. Es lo más largo que he escrito en meses. Está de pelos la mascota, ojalá se quedara así cachorrito y juguetón.

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